Y esta noche, aunque todavía te amo, aprendo la parte más cruel de quererte, dejarte ir sin convertir lo nuestro en una mentira.
No voy a borrar tus manos, ni aquella forma que tenías de hacer que el mundo pareciera detenerse cuando reías. Tampoco voy a decir que todo fue un error, porque no lo fue, hubo amor, hubo noches que todavía recuerdo y que, a pesar del tiempo, siguen doliendo, hubo momentos que, aunque hoy parezcan lejanos, alguna vez fueron mi lugar.
Lo que vivimos fue real, y por eso mismo no necesito destruirlo para poder marcharme. No necesito convencerme de que nunca te quise ni buscar razones para odiarte solo porque ahora me duele recordarte. Sería más fácil, quizá, pero también sería mentirme.
Esta noche abro la puerta despacio, me quedo un momento antes de salir, mirando hacia atrás aunque sé que no debería hacerlo, una parte de mí todavía espera que me llames, que digas algo, cualquier cosa que me dé una razón para quedarme, y me duele admitirlo, porque después de todo lo que pasó todavía existe en mí esa esperanza absurda de que podamos volver a ser quienes fuimos, pero ya no somos ellos.
No me voy porque haya dejado de quererte, me voy porque entendí que retenerte sería empezar a hacerle daño incluso al recuerdo que tengo de ti, no quiero que lo último que quede de nosotros sea el cansancio, el resentimiento o las palabras que dijimos cuando ya no sabíamos cómo encontrarnos, quiero poder recordar tu risa sin sentir que tengo que convertirla en algo triste para poder soportar tu ausencia.
Me quedo con lo que fuimos, con lo que aprendí y también con esas pequeñas cosas que probablemente nadie más entendería, tu manera de dejar las cosas donde no iban, alguna canción que escuchamos tantas veces sin imaginar que algún día iba a doler, la forma en que me mirabas cuando creías que yo no estaba viendo. Son detalles pequeños, pero ahora parecen tener una vida propia dentro de mí.
No voy a fingir que no duele, duele, y seguramente va a doler durante mucho tiempo, habrá días en los que creeré que ya estoy bien y otros en los que cualquier recuerdo volverá a ponerme frente a ti. Quizá un día vuelva a pasar por algún lugar y tenga que bajar la mirada para no quedarme pensando en lo que fuimos, no sé cuánto tardaré en dejar de sentir esta ausencia, pero tampoco quiero apresurarme a olvidarte solo para poder decir que ya estoy bien.
Hay despedidas que no nacen del desamor, sino del cansancio de seguir luchando contra algo que ya no puede ser. Esta es una de ellas, aunque todavía me cueste aceptarlo, porque amar no siempre significa quedarse, y a veces querer a alguien también significa aceptar que seguir juntos puede terminar destruyendo aquello que alguna vez fue hermoso.
Esta noche no voy a obligarme a olvidarte, no quiero hacerlo, lo que vivimos fue demasiado importante para mí como para convertirlo en algo que necesito borrar. Algún día quizá pueda recordarte sin esta tristeza, sin sentir que cada recuerdo vuelve a abrir algo dentro de mí, pero esta noche todavía no puedo.
Esta noche todavía te amo, y aun así, te dejo ir.
Bruno Gatica
D.A.R
-
Autor:
Bruno Gatica 1 (
Online) - Publicado: 23 de septiembre de 2026 a las 03:11
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.