Las fechas de la ausencia

MatiasEmmanuel

Cada vez que el calendario marca una fecha especial,

se despierta el monstruo que habita bajo mi cama.

La soledad, esa compañera constante y puntual,

vuelve a cobrar fuerza, despertando entre las sombras.

 

Siento un vacío enorme clavado en el pecho,

lágrimas que quieren brotar pero no encuentran salida.

Quizás porque el dolor ya se ha vuelto costumbre,

un peso silencioso que por dentro me devora.

 

A lo lejos veo la luz de las mesas ajenas,

el murmullo de celebraciones en las que no encajo,

mientras me encuentro a solas en la misma búsqueda:

hallar una tregua en el fondo de un vaso lleno de vino.

 

Llegan mensajes al teléfono con saludos cordiales,

y respondo con un "gracias" tan amable como hueco.

Es fácil ocultar el abismo detrás de una pantalla,

donde nadie alcanza a ver la tristeza que se esconde.

 

En estas fechas también caen los últimos velos:

aquellas amistades que creí reales muestran su matriz,

haciéndose notar no por su palabra o su abrazo,

sino por el peso ensordecedor de su ausencia e indiferencia.

 

Sé que la vida continúa su marcha, con o sin mi intervención,

que el mundo no se detiene a esperar a nadie.

Y mientras la inercia me arrastra en el silencio,

me pregunto, en la quietud de la noche, qué pasará después.

  • Autor: MatiasEmmanuel (Online Online)
  • Publicado: 22 de septiembre de 2026 a las 21:22
  • Comentario del autor sobre el poema: Las fechas especiales tienen esa extraña capacidad de iluminar aquello que durante el resto del año permanece en penumbra. Y cuando las luces se apagan, queda una pregunta suspendida en la oscuridad: cuánto de nosotros puede acostumbrarse a una ausencia antes de dejar de llamarla ausencia.
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 2


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