Adicta a cómo la luz se refleja en tu tez,
viciada por esos “te amo” que de tu boca no he de tener,
desesperada por las horas lejos de tu merced.
Perdóname la vida ahora, porque por ti muero de sed.
Disculpa la intromisión de llegar tarde hoy.
Cuando la vida te ha dado todo, todo menos yo,
esa química que es volátil,
esta colisión que estalla al momento de entregarte mi razón.
Parece que no encontramos lugar para hacer nuestro nido de amor,
que no tenemos espacio en esta vida
que el tiempo real ya casi se nos acabó.
Me recuerda que compito con lo que has conocido.
¿Cómo me vuelvo tu camino cuando no formo parte de lo que has sido;
cómo me conformo con el ahora si quiero ser tu futuro y bendecirlo?
Pero no sé qué te ha hecho tan duro y ermitaño.
Quisiera jurarte que quiero curarte,
pero eso está lejos de intrigarte,
porque la experiencia se volvió la escuela
que te enseñó que el que no ama juega
y el que sí ama se deshace.
Pero, desdichado tú, mi amor,
porque te rompieron en pedazos
y hoy trato de arreglarlo,
pero no me dejas, amor.
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Autor:
Alejandra Aguilar (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 21 de septiembre de 2026 a las 14:48
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Offline)
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