Cáncer

Midnightfrases

No sé si decir que volviste, porque hay enfermedades que nunca se van del todo; aprenden el camino hacia la memoria y, cuando regresan al cuerpo, despiertan también aquello que creíamos dormido.

 

El año pasado nos conocimos así: tú entrando en mis células y yo intentando entenderte con el lenguaje que mejor conozco, buscando respuestas en imágenes, tejidos, números y probabilidades. Soy cardiólogo, científico; he pasado años aprendiendo a escuchar cuerpos ajenos, a leer el lenguaje eléctrico de un corazón, a distinguir entre una señal y una amenaza. Pero ninguna ciencia prepara completamente para el momento en que el cuerpo que estudias es el propio.

 

Ahora vuelves, y contigo vuelve algo más difícil de medir: el miedo.

 

Ese espacio entre un resultado y otro. La mente convirtiendo cualquier dolor en una pregunta. Las noches en que el futuro parece demasiado grande y el presente demasiado pequeño. Saber qué puede ocurrir y, aun así, no poder controlar lo que imaginas.

 

Pero tampoco eres todo lo que soy.

 

Puedes ocupar células, alterar planes, cambiar calendarios. Puedes hacer que vuelva a mirar mi cuerpo con sospecha. Lo que no puedes hacer es decidir qué hago con el tiempo que todavía tengo.

 

No sé cómo termina esto.

 

Y esta vez no necesito fingir que lo sé.

 

Solo sé que sigo aquí, escuchando mi corazón hacer aquello que ha hecho toda mi vida: contraerse, descansar, volver a contraerse.

 

Una vez más.

 

Y otra.

 

Como si incluso ahora mi cuerpo supiera algo que mi mente todavía está aprendiendo:

 

que vivir no siempre significa tener respuestas.

 

A veces significa seguir latiendo mientras llegan.

  • Autor: Mr. W (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 21 de septiembre de 2026 a las 12:33
  • Comentario del autor sobre el poema: Para mí, este poema es una conversación con ese miedo que volvió a tocar mi puerta. Es mi manera de reconocer que esta vez también tengo miedo, que no sé qué viene y que no necesito fingir lo contrario. Quizás por eso termino hablando de mi corazón: porque, incluso cuando mi cabeza no encuentra respuestas, él sigue latiendo. Y hoy, eso me basta.
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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