A veces ...
A veces, las palabras quedan subordinadas a
un extraño orden:
regido por fraguas que oprimen el pecho,
diluidas en indescifrables símbolos desprovistos de toda luz.
Son, entonces, pájaros perdidos.
Trinan sin sonido,revolotean golpeándose entre sí.
Cíclopes heridos de extraña palidez.
Criaturas olvidadas por dioses
que han perdido sus poderes
y ya no han de regresar.
Hoy huyen, exiliadas por un huracán devastador;escapan de aquello que una vez las vio surgir.
Porque el lenguaje, que curiosamente todo lo revela,se vuelve insuficientecuando lo que debe describir ni siquiera tiene forma.Son solo penumbras confusas.
Que, al intentar nombrarlas,se vuelven aún más inciertas.

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.