No sé en qué momento dejamos de ser nosotros. Un día estábamos hablando de un futuro juntos y, sin darnos cuenta, terminamos caminando por caminos completamente diferentes. Y lo más triste es que todavía te quiero, aunque ya no tenga derecho a decirte que te quedes.
A veces me pregunto si tú también piensas en mí. Si alguna noche, cuando estás sola, recuerdas nuestras conversaciones, nuestras risas, aquellas cosas pequeñas que para cualquiera serían insignificantes, pero que para mí significaron muchísimo.
Yo he intentado olvidarte. De verdad lo he intentado. He tratado de convencerme de que ya pasó, de que debo seguir adelante, de que existen otras personas y otros momentos. Pero hay días en los que te extraño sin razón, y ahí entiendo que todavía no te he dejado ir completamente.
Y no te culpo por haberte alejado. Tal vez nosotros simplemente dejamos de saber cómo querernos. Tal vez nos hicimos daño sin querer, dijimos cosas que no debíamos y dejamos que la distancia hiciera lo que nosotros no tuvimos el valor de hacer.
Ahora cada uno tiene su propia vida. Tú tienes tus sueños y yo tengo los míos. Quizá algún día conozcamos a otras personas, tengamos nuevas historias y aprendamos a ser felices de otra manera. Pero eso no va a cambiar lo que fuimos.
Porque yo sé que te amé de verdad. No fue una costumbre, no fue soledad, ni fue miedo a estar sin nadie. Fuiste tú. Con tus defectos, tus cambios de humor, tus días buenos y tus días malos. Te quise incluso cuando no sabía cómo demostrártelo.
Y aunque me duela aceptarlo, quizá nunca volvamos. Quizá lo nuestro simplemente tenía que terminar aquí. Hay cosas que uno quiere con todas sus fuerzas y aun así tiene que aprender a soltarlas.
Si algún día encuentras a alguien que te haga feliz, espero que lo seas de verdad. No te voy a mentir diciendo que no me dolería, porque seguramente me dolería muchísimo. Pero si alguna vez te amé, también tengo que aprender a querer tu felicidad aunque ya no sea conmigo.
Tal vez algún día nos encontremos por casualidad. Quizá nos miremos, sonriamos y sigamos caminando como dos desconocidos que saben demasiado el uno del otro. Y probablemente me quede pensando en ti durante todo el camino de regreso.
Porque hay personas que se van de nuestra vida, pero no se van completamente. Se quedan en una canción, en un lugar, en una fecha, en una fotografía o simplemente en ese pensamiento que aparece de repente cuando menos lo esperas.
¿Me amas? no sé qué responderte. Porque ya no estamos juntos, ya no somos los mismos y nuestras vidas tomaron direcciones distintas. Pero si te soy sincero, creo que hay una parte de mí que nunca va a dejar de quererte. Quizá nuestro amor terminó, pero lo que sentí por ti no desapareció; simplemente aprendió a vivir lejos de ti.
Poeta: Esequiel
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Autor:
Poeta Esequiel (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 21 de septiembre de 2026 a las 09:27
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1
- Usuarios favoritos de este poema: esequiel Enrique Velásquez Salcedo

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