Amanece...
se posará la ausencia sobre esta tierra sagrada,
el tedio endurece los corazones de los hombres,
la voz se ahoga en la garganta
y no podré llamarla por su nombre
Jamás volverá otro Septiembre enamorado
a suplir la ausencia de la mujer que amé,
no podrá la noche borrar sus huellas...
el corazón presiente el dolor cuando se aleja
Amanece...
nunca podré alejarme de esta ciudad que amó,
aunque mi corazón florezca en otras tierras,
no siempre el deseo sobrepasa las razones...
hay realidades que me atan a este valle:
el árbol nunca se desprenderá de sus raíces
Quizás al despertar, habrá otras perspectivas
para volver a empezar... un sol tenue brillará
y el alba traerá en sus resplandores el olvido
Amanece...
percibo voces que me llaman a lo lejos,
me seduce el sentimiento que dejé atrás,
pero es tarde... demasiado tarde para mi
El viento arrecia fuerte y se lleva los vestigios
de aquello que no pudo ser...
el río Guatapurí arrastra en su cauce los despojos
de las flores muertas del ramo de una novia
que nunca llegó a consumar el vínculo sagrado
fue muy tarde ya...
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Autor:
Antonio_cuello (
Online) - Publicado: 20 de septiembre de 2026 a las 15:20
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1

Online)
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