Sentado frente al mar,
es septiembre otra vez.
Otro septiembre,
pero esta vez sin mi viejo.
Y mientras miro cómo las olas
van y vienen,
me pregunto si quizá
él llevaba años sin estar aquí.
Tal vez su cuerpo seguía caminando,
hablando,
sentándose frente al mar...
pero sus sueños
ya habían dejado de hacerlo.
Quizá sus ilusiones
se fueron mucho antes que él,
una a una,
hasta dejar solamente
al hombre que las había soñado.
Y entonces me pregunto:
¿cuál será la fórmula
para no llegar a eso?
¿Cómo evitar que los sueños
mueran antes que nosotros?
¿Cómo seguir sintiendo
cuando los días comienzan
a parecerse demasiado entre sí?
¿Cómo no convertirse
en una sombra de uno mismo,
caminando entre los vivos
con el alma
en algún lugar que nadie conoce?
Porque quizá existan personas
que todavía respiran
sin saber que llevan años
despidiéndose de la vida.
Y quizá vivir
no sea simplemente
seguir caminando.
Quizá vivir sea
conservar una ilusión,
aunque sea pequeña;
tener algo que esperar,
algo que crear,
algo que amar,
algo que nos recuerde
que todavía estamos aquí.
Hoy miro el mar
y pienso en mi viejo.
Y mientras las olas regresan
una y otra vez a la orilla,
me hago una promesa:
no quiero esperar a estar muerto
para descubrir
que todavía quería vivir.
Zpalacios
-
Autor:
Antonio Palacios (
Online) - Publicado: 19 de septiembre de 2026 a las 17:37
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 0

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.