Arrullos de vientos, tu voz
que subyuga…
y que rasgan sin piedad
mis velos desnudos,
como idea voraz de cabalistas tenaces;
como símbolo azul del declive
de tus adoradas andanzas.
Eres obsesión y tormento,
distantes…
Escucho tu risa y tu voz
que cautiva, extasiada.
Y que ya dejan de ser sombras
y me abrazan apretadas.
Cadencias y notas graves
que se anidan presurosas
en mi alma solitaria
jadeante por sentires de
Amor Verdadero.
Mientras,
tú vives en moradas lejanas,
susurrando al mundo tus poemas,
y tu sola, tan bella música,
por ángeles adorada,
taraceada entre magnolias
del rocío más puro que
en gotas de estío
sueñan nuestras almas.
Mientras sabes, intuyes
mis ansias tan dulces
y sueños que llegan
a tus labios y a mi boca.
El sol y la noche,
arduos y expectantes
nos miran extraños;
(y guardan con fidelidad,
este blanco secreto
tenue, incipiente,
casi transparente)
que sobrevuela
constelaciones dramáticas
y extraordinarias,
y que a la vez,
nos unen fuertemente
en vínculo eterno,
y matan las distancias.
(Patricia)
Derechos reservados
-
Autor:
Patricia Aznar Laffont (
Offline) - Publicado: 19 de septiembre de 2026 a las 13:42
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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