Qué comeremos mañana, nada tenemos hoy.
Humildes se comen las migajas
comen y beben tierra del Señor.
Desamparados, sus sonrisas duelen
porque en breve momento terminan,
y de nuevo empieza la miseria,
tristes con un bulto en sus pancitas,
de pura hambre, de pura sed,
pero no solo de alimento,
sino del amor negado en el silencio.
Humildes se comen las migajas
comen y beben tierra del Señor.
No solo de pan vive el hombre
lo dijo claro el Buen Pastor,
pero luego alimentó a miles,
y nunca le faltó compasión.
Humildes se comen las migajas
comen y beben tierra del Señor.
¿Por qué nosotros gastamos en armas?,
lo que puede ser sopa
que llene las costillas de los niños
hambrientos en un mundo desigual.
Queda la dignidad de no robar,
sobra la tristeza de no tener,
y es que no es que lo material
sea felicidad,
pero es deshonesto negar un pan.
Humildes se comen las migajas
comen y beben tierra los hijos del Señor.
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Autor:
Voz (
Online) - Publicado: 18 de septiembre de 2026 a las 00:21
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
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