Vengo a cumplir mi delirio diario,
no es un ritual impuesto…
sino una habitual fantasía...
con el acostumbrado entusiasmo…
de que todo cambiaría.
Vengo, no por imposición…
no porque me sienta obligado,
simplemente por la necedad…
de manifestar mi más impetuoso sentir.
Nada extraño…
sí desde que te fuiste…
me quedé esperando tu regreso,
he ingenuamente di por hecho tu llegada,
la bienvenida que jamás se concretó…
y que, tristemente, mi angustia prolongó.
No voy a pedir que vuelvas,
ya la poca esperanza la perdí,
solo déjame soñar…
permíteme engañarme con la imaginación,
déjame por lo menos esa postrera opción…
la de mantenerte presente…
para que sigas siendo quien agita mi corazón…
por ser el único motivo de mi desolación.
No ha sido fácil asimilar tu indiferencia cruel,
tu ausencia se ha convertido en castigo y obsesión,
como si estuviese pagando el karma de un desafecto…
de otra vida quizá,
como si tu distancia fuese la condena que tengo que cumplir.
Tu mi necesidad,
tú la fuente de mi elocuente inspiración,
la razón de mi desilusión,
y al mismo tiempo… mi mayor milagro de amor.
Esta dualidad…entre el bien el mal,
entre el desencanto y la bondad,
Tú la mujer que conquistó con su dulzura…
y poco después… la causante de mi locura…
por tu alejamiento fatal.
Dualidad de este sentimiento difícil de discernir…
pero que no pide permiso para expresar la verdad
de su vehemente pasión.
Tú y yo somos ese dilema…imposible de desaparecer,
que a pesar del tiempo…no se puedo olvidar.
-
Autor:
El Gitano de los Versos (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 18 de septiembre de 2026 a las 00:09
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.