Elegía por una isla herida

Juan Roldan

Duele el mar que te cerca como un muro de plata,
el cañaveral mudo que ya no canta al viento,
la luz que se descose y en las sombras se retrata
y el eco de las risas que se llevó el tiempo.

¿Dónde quedó la palma de la infancia dorada,
el son de la madera, la piel del callejón?
Quedó la sombra sola, la casa abandonada,
y el mapa recortado con hilos de dolor.

Lloran las viejas piedras del morro y la bahía
la ausencia de los hijos que cruzan el confín,
la tierra que suspira su antigua melodía
y un rojo atardecer que sangra sin fin.

Cuba de sal y fuego, de música y quebranto,
te guardo en el recuerdo como un pulso cautivo;
sobre tu verde cuerpo germina aún mi llanto,
pero en la voz del tiempo resistes al olvido.

 

Nota:

No me une a Cuba la geografía del nacimiento, sino la del afecto. Como español, me duele la realidad que hoy marchita a una tierra tan llena de luz y de historia. Esta elegía es un homenaje humilde y lejano a una isla que, aun en su quebranto, se resiste a ser olvidada.

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Comentarios2

  • JordiCris ✍️

    Es el lamento del mal generado por el propio hombre, las ideologías sobre el ser humano y las ambiciones que lo consumen todo, de uno y otro lado porque lo inhumano jamás tiene ni tendrá argumentos, Solo se puede llorar y reclamar aunque sea en un poema.

    • Juan Roldan

      Dada mi experiencia, debida a mi edad, se que el mundo es como es y no como quisiéramos que fuese.
      Al final, aunque suene cinico, el que tiene pase pasa, y el que no tiene pase no pasa.
      Nada nuevo bajo el sol.

      • JordiCris ✍️

        Así es Juan.
        Saludos

      • JUSTO ALDÚ

        Como no, te entiendo perfectamente. Es valido tu sentir.

        Saludos



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