MI VECINA LA FLORINDA Y SU GATA LA FLORA

benchy43


AVISO DE AUSENCIA DE benchy43
Llego de vez en cuando y de vez en cuando me voy.

La gata de mi vecina

¡Dios, cómo se parece a ella!

Despierta su alma felina

ni bien se asoma una estrella.

 

Y, cada una por su lado,

salen a romper la noche

con el mayor desenfado

y sin el menor reproche.

 

Cuando la gente despierta

y se marcha a su trabajo

regresa, ya casi muerta,

la gata por un atajo.

 

Su dueña, en cambio, ha llegado

dando tumbos por la calle,

con alguien que se ha adosado

prendidito por su talle.

 

Duermen hasta el mediodía

y despiertan enojadas,

va reinando la anarquía:

terminan a las patadas.

 

Cuando se acaba el revuelo

comienzan a acicalarse

la felina con su pelo,

la señora va a ducharse.

 

Además de las manías,

tienen rostros parecidos,

ausentes las simetrías,

nariz chata, ojos hundidos.

 

No hay nadie que no lo note

dice el común de la gente,

a no ser por el bigote…

(el de la doña, obviamente)

 

Cuando la tarde se ahuyenta

y al verlas tomar su ruta

por lo bajo alguien comenta

"a cual más loca y más p…"

 

Derechos reservados por Ruben Maldonado.

 

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  • Autor: benchy43 (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 16 de septiembre de 2026 a las 09:15
  • Comentario del autor sobre el poema: PUBLICADO EL 20/04/2016. Que tengan un bello día, muchas gracias.
  • Categoría: Humor
  • Lecturas: 2
  • Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco


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