Donde estará el lamento
Aunque se ame
Quien nos da la fe
Cuando se cree
Y la vida parece
Un horizonte inacabable
El hombre enrumba sus afanes
Y se pone a andar.
Las aves cantan
Regocijando al espíritu
La aurora nace
Elevando la esperanza
El día y su que será
La noche y su manto
Dignificando la oración
De los ausentes.
Contemplamos el cielo
Somos todo y nada
Un paso del universo
Una brisa peregrina
Exhala los recuerdos
Volvemos a las huellas
Que construyeron el camino
Es la eterna nube del cariño.
Padre hay un ayer
De todo lo hecho
Es el cincel del tiempo
Buscando su puerto
La llama de la existencia
La paz del alma
Una estela sembrada
En cada grano de tu afecto.
El niño busca amparo
Es la indetenible huida
De la orfandad
Son días en la vida
Que somos huérfanos
Pareciese que nada
Hemos respirado
Lo hurto el viento.
El adiós es quimera
Es el truco del destino
Regresamos a labrar
Los sueños más queridos
El padre extiende sus brazos
Y abraza a su hijo
Que culpa tiene el corazón
De ser tan inmenso.
EH
-
Autor:
ENRIQUE HORNA (
Online) - Publicado: 16 de septiembre de 2026 a las 04:31
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.