Tu sonrisa me mata,
el timbre de tu voz
me llama a la hoguera.
He de quemarme en tu hechizo,
hecho para siempre escondernos en el atisbo
de las sensaciones placenteras
de estar bajo tu vasto prodigio.
Eres la luna de mis amores,
el más bajo de mis instintos,
la calma de mi ansiedad,
enganchada a tus labios benditos.
¿Quién fuese tu voz
para bailar de tu garganta a mi oído?
Resbalando melodiosamente
entre frases sin sentido,
al alcanzar el clímax
en esa unión profana
donde nos alcanza el frío
y no paras de decorar las horas,
con “te amo y te bendigo”,
solo por estar una vez más conmigo.
-
Autor:
Alejandra Aguilar (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 15 de septiembre de 2026 a las 22:19
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1
- En colecciones: Julio.

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.