Es tu sonrisa mi bandera,
tu mirada, mi oración,
y aunque sea una tontería,
mandas en mi corazón
En las tardes por la calle
busco siempre tu mirar,
no se me escapa ningún detalle
cuando te veo pasar.
Siento mariposas locas
revoloteando sin parar,
cuando despacio me tocas
para ponernos a hablar.
Son tus besos dulce miel,
un refugio contra el frío,
siento erizarse mi piel
con este cariño mío.
Es tu amor mi religión,
mi milagro y mi verdad,
llenas de luz y emoción
toda mi corta edad.
Pero a veces, qué tormenta,
es amar en la juventud,
un drama que se alimenta
al cambiar de actitud.
Hoy te quiero para siempre,
mañana no sé ni quién eres,
cambias rápido de mente
y dices que no me quieres.
Del llanto pasa a la risa
este amor exagerado,
todo lo queremos con prisa
y el mundo queda colgado.
Sufrimos si no contestas
un mensaje en tres minutos,
y armamos miles de fiestas
jugando a ser muy maduros.
¡Qué belleza esta locura
de sufrir por un desdén!
Es amarga la ternura
que nos hace tanto bien.
Aun con todo este drama
y con tanta confusión,
hay una luz que te llama
muy dentro del corazón.
Eres mi cielo y mi cruz,
mi pequeña devoción,
tu amor me llena de luz
en medio de la función.
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Autor:
Hazel Häschen (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 15 de septiembre de 2026 a las 17:39
- Categoría: Amor
- Lecturas: 2

Online)
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