Duérmete mi
pequeño
que te
trajo
una cigüeña
blanca...
Me dejó
huellas
en el alma
cuando naciste.
Ya no soy
la misma,
cuidándote.
Te acaricio
tus mejillas,
rosadas
como pétalos
de flores,
del campo...
cubiertas
de rocío,
cuando lloras.
Y no sé
por qué.
pierdo
la paciencia...
Te arrimo
a mi pecho,
y te duermes,
por lo que
suavemente,
te coloco
en la cuna
nuevamente.
Plácido y
sereno
hasta la
mañana siguiente...
Sin embargo
yo no concilio
más el sueño.
¿Es acaso esto
ser madre?
(rosi12)
todos los derechos reservados 2026
-
Autor:
rosi12 (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 15 de septiembre de 2026 a las 10:08
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 23
- Usuarios favoritos de este poema: Rafael Escobar, crisantemo, Tommy Duque, Jaime Correa, Antonio Pais, JordiCris ✍️, Éusoj Nidlaj, zza, Lualpri, alicia perez hernandez, JUSTO ALDÚ, Llaneza, Mª Pilar Luna Calvo, Sheilo Sanz, WandaAngel, El desalmado, Mael Lorens, Mauro Enrique Lopez Z.

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