Al final

Tottodayle

¡Que dulce martirio contemplarte!

mis neuronas se encienden en cortocircuito,

las pupilas se dilatan buscando tu luz

Todo mi sistema colapsa

y 

mi mente pierde la cordura.

Pero duele...

duele con gusto

porque al final entendí la verdad;

te quiero

aunque ahora tenga que hacerlo desde lejos 

escribiendo en mi cuaderno

todos los sentimientos que me guardo,

en mi caja fuerte de papel y tinta.

 



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