El can feroz de triple y fiero gesto
custodia el negro umbral de la amargura,
mirando con furor la sombra impura
que cruza el Aqueronte hacia su arresto.
Emerge vapor del lúgubre lago
al acercarse el alma condenada,
y la fiera, de triple testa armada
lanza al abismo su ladrido aciago.
El fiero aullido que transporta el viento
dicta sentencia al espantado humano,
que ante el umbral avanza encadenado.
Cesa en el antro el infernal lamento,
y ante el guardián de triple faz rendido,
sabe el condenado que el huir es vano.
-
Autor:
Juan Roldan (
Online) - Publicado: 14 de septiembre de 2026 a las 23:53
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.