Entonces, escondiendo sus lágrimas, vi a la inocencia retirarse en el oscuro anochecer
Y en el frío de mi cuerpo, mis sentimientos se encendieron
Con su calidez hicieron el intento, pero los apagué, pues no los entiendo
Me despedí de la fría noche
y, puesto el cerrojo, con mi frialdad entré en mi hogar.
Mas la duda mi mente no quiere dejar...
¿Y si al apagar aquello que sentía, no hice más que apagarme a mí?
¿Y si su partida no era el dolor que temía, sino el miedo de volver a sentir?
Quizá no quise verla marchar
Quizá tampoco quise verla sufrir
Pero entre ambos temores elegí no amar
Creyendo que tal vez así, no tendría nada que perder.
Y ahora, tras puertas cerradas, siento el frio entrar por mi ventana
en esta casa que llamo hogar, aunque las ventanas estén cerradas
No sé si estoy a salvo del dolor, o simplemente aprendí a no sentirlo llegar.
Deberia irme a la cama.
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Autor:
Darkly (
Online) - Publicado: 14 de septiembre de 2026 a las 02:03
- Comentario del autor sobre el poema: Dedicado a aquel hombre que aun teme a sentir.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1

Online)
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