Sueño profundo, sueno casi inaudible
dentro de ti,
que ni la realidad me desvela.
Me siento tutelado por tu fuerza cosida
a mis ojos.
Tú eres más tú, incluso más yo que nada,
inauguro tu obra, lírica que segrega.
Tú no eras poesía, te has consolidado
y en tu lógica nadie reprime, asalta, niega.
Tan unidos estamos, como para
limpiar los historiales de la fe,
entre tú y yo no hay encrucijadas.
Ni tampoco una noche solitaria,
y sin embargo, amo,
con todo lo que tengo,
la poesía no está entre mis pertenencias,
eres como una anguila en peligro de extinción.
Te imagino tan cerca, tan desolladamente
yo...
¿Te escurres?
¿Si llegas al final de las palabras, qué te trae por aquí,
más que despierto?
Te mueves sin apoyo, tu cuerpo no se enreda,
no se enreda en el nudo.
¿Qué nudo es más hiriente?
¿El que te hace volar? ¿El que no es sólo tuyo?
El infinito tiene tu rostro en el espejo.
Tú me hiciste, y yo a ti.
Has abierto poesía que me roza,
que me corta la lengua,
que me hace sentir tu media luna.
Mi arte ya forma parte
del sitio donde esté,
aunque lo cambie todo.
El mar rechina igual que algo metálico
la Tierra ya está fertilizada.
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Autor:
WordMaster (
Online) - Publicado: 13 de septiembre de 2026 a las 07:24
- Comentario del autor sobre el poema: Espero que guste, saludos!
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1

Online)
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