En ese tibio candor de tu mirada…me detengo,
me place compartir contigo ese momento.
Me gusta perderme ahí…
en la inmensidad de tu calma…
en ese refugio de inconmensurable gozo…
donde se ahuyentan mis miedos…
y se abrigan nuevos anhelos.
Tu mirada inmóvil…
que al parecer quiere pasar de incógnita,
repentinamente…parpadea…
y estimula mis ansias,
conmueve mis instintos,
se puede sentir tu presencia…
se exterioriza en mi templanza.
Tus grandes ojos brillantes…
fulguran tu generosa esencia,
les dan vida a mis antojos,
y en mis instantes de tristeza...
me renuevan la esperanza.
Bendita fue la experiencia …
de nuestro inesperado encuentro,
tu cavilando en el sosiego…
y yo, yo que no te andaba buscando…
tropecé con esa apacible mirada…
de hermosos ojos astutos…
que hipnotizaron con su embrujo.
No puedo acusarte de nada,
solo han sido conjeturas del destino,
todo estaba programado,
tal cual establecido,
como el Supremo lo habría calculado,
como el azar lo previno.
Tu mirada y la mía en el mismo abismo,
tu descubriendo mi rumbo…
y yo contemplándote en silencio,
tan solo imaginándote,
cumpliéndole a la vida el capricho.
De lo improbable a lo cierto,
de lo real a lo absurdo,
porque así estuvo dispuesto.
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Autor:
El Gitano de los Versos (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 12 de septiembre de 2026 a las 00:01
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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