Poema a la Iglesia

Yamila Perez

Por la confesión de Simón, el Señor da una promesa

No se lo revelo carne ni sangre, sino el Padre, por clemencia

Le cambió el nombre, le puso Pedro, sobre esa roca edificó su iglesia

Vino a ser cabeza del ángulo, torre fuerte

las puertas del Hades no prevalecerán contra ella

 

Una secta se les llamó de manera despectiva

Era la primera iglesia que forjaban, que nacía

Los discípulos seleccionados de manera selectiva

Por quien era su Pastor, sus ovejas lo seguían

 

Fueron todos comisionados, para una labor bravía

Ir, discipular, bautizar con autoridad y guía

Enseñarles del maestro y sin mucha algarabía

Era el mensaje perfecto, era potestad divina

 

Recorrer montes, llanos y las ciudades vecinas

Con la espada del espíritu y el consolador de compañía

Sin bolsa ni alforja, descalzos y sin comida

Anunciaban el mensaje de paz, el mensaje que da vida

 

La iglesia ya se forjaba, la iglesia ya florecía

Cristianos se les llamó, por vez primera en Antioquía

Todas las cosas en común, con alegría, todo se repartía

Teniendo favor con el pueblo, aprendieron del Mesías

 

Con el poder de lo alto cumplieron con el llamado

Jesús les daba palabra, ellos obedecieron el mandato

Muchos otros se sumaban, se entregaban y eran salvos

Un movimiento mundial, corazones perdonados

 

Llegó la persecución, fueron menospreciados

Prisioneros, que, en la cárcel, al mismo Dios adoraron

Pedro nos dejó un ejemplo, al sufrir como cristiano

No te avergüences mi hermano, es orgullo, no es ufano

 

Surgieron muchas Iglesias, en aquellos lugares lejanos

Sus milicianos muy fieles, continuaron el trabajo

El discípulo amado, ya muy entrado en los años

Una carta escribía a cada iglesia por separado

 

Con amor tierno abrazaba con palabras a sus Hermanos

Elogiaba sus virtudes, regañaba sin desgano

Arrepiéntanse y sean fieles, no adoren a lo profano

No teman y sean valientes, compren oro refinado

Al que venciere daré, maná del Cielo, muy deseado

Del árbol de la vida podrás comer, en el palacio sagrado

 

Al que venciere, será vestido de lino fino y blanco

Su nombre no se borrará del libro de los salvados

Confesará su nombre a su Padre, en el trono sacrosanto

Una piedrecita blanca se le dará, inscrita por el costado

 

Al que venciere, no sufrirá Segunda Muerte, ni ningún daño

Es promesa del viviente para sus hijos amados

Será columna perenne, será para el apartado

Se sentará con Cristo en el trono, el lugar más deseado

 

Estas promesas quedaron, para nosotros también

El mensaje de Jesús proclamamos, con valentía y con fe

No tengas miedo mi hermano, Jesús te dará el poder

Somos un cuerpo en Cristo, nunca nos podrán vencer.

 

Iglesia Bautista El Camino, iglesia somos tú y yo

Tenemos el mismo llamado, tenemos la misma misión

Predicar el mensaje más humano, para el mundo en perdición

Vamos todos, vamos Hermanos, nos espera el galardón.

Yamila Perez

Derechos reservados.

Abril 2024.-

  • Autor: Yamila Perez (Online Online)
  • Publicado: 11 de septiembre de 2026 a las 12:43
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 2


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