Un ave cautiva tengo en el pecho
que sólo trina en las horas oscuras,
vuela en círculos en esta negrura
y derrama llantos en mis desvelos.
Me dibuja siluetas en las tardes,
cuando vela los rincones de mi alma,
invocándome aleluyas que me arden
graznando azarosa contra mi calma.
Lloramos al borde de esta gran jaula
liberta, por no poder escapar,
y el orbe a sus anchas querer tomar,
y en la estela correr de su bravura,
llamándonos en lamentos ahogados,
y vernos llorando crucificados.
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Autor:
Juan Vallejo (
Offline) - Publicado: 11 de septiembre de 2026 a las 08:51
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 35
- Usuarios favoritos de este poema: Mª Pilar Luna Calvo, Antonio Pais, El Hombre de la Rosa, RIVAS JOSE, Mauro Enrique Lopez Z., racsonando, Nelly Cevallos - Liora, Enmascaradodelapoesia, Maby De los Peña

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