Hoy, es uno de esos días,
En los que me apego a mi religión,
Yo veo en ello un apoyo…
Un desahogo de mi alma,
Donde puedo tomar fuerzas,
Aclarar pensamiento
Y encontrarme a mí misma.
Es uno de esos momentos,
En los que no basta pedir perdón
Para calmar mis fantasmas,
Sé que mi religión puede guiarme
Pero soy yo la que tiene el deber
De reparar los daños,
Que yo misma he provocado.
No importa cuál sea tu religión,
Lo cierto es que todos estamos
Conviviendo en un mismo campo,
En un mismo mundo,
Por lo tanto toda acción tiene consecuencias,
De uno depende si es buena o mala.
Pero hay cosas que no puedo explicar,
Al menos no con certeza,
Unos les llaman; destino, casualidad, coincidencia.
También es cierto que todos
Tenemos un propósito
Y una misión,
Pero francamente
En este momento,
En el que siento mi alrededor tan inerte,
Además de analizar mis actos,
Me doy cuenta
Que los errores que cometí,
No valieron de nada,
Ni para nada.
Uno quiere ser bueno y amable,
Pero nos topamos con seres,
Que nos hacen dudar tanto,
No sabes si seguir tratando de ser bueno,
O ir contra tu naturaleza y ser malo.
También se tienen sueños,
Vamos contracorriente para cumplirlos,
Pero por más que luchas y persistes,
Sientes no lograrlos,
Piensas una y otra vez,
Para tratar de encontrar una respuesta,
Concluyes con que tienes que esforzarse
Por mejorar tu vida,
Sobretodo tener paciencia
Para esperar al tiempo.
Jueves 1 noviembre 2018 / 2:14 a.m.
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Autor:
Mar De Locksley (
Online) - Publicado: 10 de septiembre de 2026 a las 12:39
- Categoría: Sin clasificar
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