Siento el sol en mi espalda,
una enredadera me escala,
asfixiándome un poco,
desde el cuello y por la espalda.
Y me duele,
pero sigo caminando.
Miro mis manos
y hago que el esfuerzo
jamás sea en vano.
Mezclas tan extrañas,
menjunjes y pociones,
que me dejan mal plantada,
respecto
a mis
raíces.
Miro al rededor,
niña grande,
de la gran ciudad.
Veo mis edificios
brillando ante el sol mañanero.
No quiero que me peses
más en mi espalda,
ni ver tu sonrisa
y sentir que me quemas.
Sigues ahí.
Lo seguirás estando.
Suaves agujas
que de a poco
me están descosiendo.
Has calado tan hondo,
plantado tus raíces en las mías,
succionado mi sangre.
Yo te sigo oxigenando
y asfixiándome.
Pero yo controlo la hierba mala,
no sé si yo soy hierba buena,
solo sé que no quiero tus semillas,
regadas por mi propia regadera.
Se ha vuelto algo
demasiado visceral para mí,
te veo y siento tu risa
que miedo.
Te doy el poder para permitirlo,
es todo un enredo.
Tú no sabes
si tienes el cetro
pero sedeveria,
yo te lo he regalado.
Pero levanto la mirada
después de mirar tanto
el caliente asfalto,
y siento el sol
acurrucado en mi espalda.
Me veo mirando
hacia la gran ciudad
extiendo mis miembros
y el viento te saca del lugar.
Porque esta es mi ciudad
al fin y al cabo,
aquí me he criado
y aquí me voy a cuidar.
Va más allá de los pinos
y va más allá de las montañas
va más allá de las suculentas,
¿no te has dado cuenta?
Yo planto mis pies en el abono,
aunque huela un poco mal,
porque llorar, muchacha,
soltará agua
y esa agua te hará brotar.
Sigo caminando
retomando el control
de mis pasos
y pies chuecos,
tambaleando
no acostumbrada
a andar sola
en la gran ciudad.
Pero tengo vida
y hay melodías
que envuelven el aire,
me devuelven
a mi natural estar.
Sedeveria temible,
no lo eres tanto
si desde mi eucalipto,
respiro el mentolado,
miro hacia abajo,
y de a poco voy viendo,
todo solucionado.
-
Autor:
Cali (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 8 de septiembre de 2026 a las 12:54
- Comentario del autor sobre el poema: yyyyyyyyyyy ojalá sea esta una gran hazaña, queridos lectores. Nada tiene que ver con el pino. Todo tiene que ver con el Eucalipto y sus propios parásitos internos.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 2

Online)
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