¿Poeta yo?

esequiel Enrique Velásquez Salcedo

 

¿Poeta yo?

Si apenas sé ordenar el desastre que llevo dentro,

si cuando intento hablar de mis sentimientos

la voz se me quiebra antes de encontrar las palabras.

¿Cómo podría llamarme poeta

si todavía hay noches en las que ni siquiera sé explicarme a mí mismo?

 

¿Poeta yo?

Si muchas de mis letras nacieron de heridas

que jamás tuve el valor de mostrarle a nadie.

Si aprendí a escribir porque hablar dolía demasiado,

porque había cosas que no podía decir mirando a los ojos

y terminé escondiéndolas entre versos

para fingir que no me estaban destruyendo.

 

¿Poeta yo?

Quizás sí, pero no por saber escribir bonito,

sino porque aprendí a convertir mis lágrimas en palabras.

Porque cuando todos se fueron,

mis hojas se quedaron conmigo,

sin preguntarme por qué estaba roto,

sin juzgarme por seguir pensando en quien ya me había olvidado.

 

¿Poeta yo?

Qué ironía llamarme así

cuando todavía me cuesta escribir sobre mí.

He hablado de amores, despedidas y promesas,

pero casi nunca he contado la historia del hombre

que se quedó despierto tantas noches

preguntándose en qué momento dejó de ser suficiente.

 

¿Poeta yo?

Si mis versos no tienen grandes palabras

ni historias dignas de un libro antiguo.

Solo tienen recuerdos,

personas que llegaron y se fueron,

mensajes que nunca envié

y un corazón que aprendió demasiado tarde

que también se puede morir estando vivo.

 

¿Poeta yo?

Tal vez un poeta no sea quien escribe sobre la felicidad,

sino quien encuentra belleza incluso después de perderla.

Quizás sea aquel que mira una herida

y, en lugar de esconderla,

la convierte en tinta para que alguien más

no se sienta tan solo con la suya.

 

¿Poeta yo?

Entonces acepto que mis mejores versos

nacieron en mis peores momentos.

Que cada palabra tiene un pedazo de una noche difícil,

de una persona que extrañé,

de un amor que no regresó

y de un yo que tuve que reconstruir

cuando ya no quedaba casi nada de mí.

 

¿Poeta yo?

No sé si merezco ese nombre,

pero sé que cuando escribo

dejo sobre el papel lo que mi orgullo no me permite decir.

Y quizá eso sea suficiente.

Quizá la poesía no sea escribir perfecto,

sino tener el valor de mostrarle al mundo

aquello que más miedo nos da sentir.

 

¿Poeta yo?

Sí… aunque todavía me tiemble la voz al decirlo.

Porque he aprendido que un poeta no nace cuando recibe un título,

nace cuando encuentra en las palabras

una forma de sobrevivir a sus propios pensamientos.

Y yo he sobrevivido a muchos de ellos,

aun cuando hubo días en los que no sabía cómo hacerlo.

 

¿Poeta yo?

Quizás no escribo para que me llamen poeta.

Escribo porque hay recuerdos que pesan demasiado

cuando se quedan dentro.

Porque algunas personas se marchan,

pero dejan historias que necesitan ser contadas.

Y porque a veces una hoja en blanco

es el único lugar donde el corazón se atreve a decir la verdad.

 

Entonces sí…

¿Poeta yo?

No sé.

Tal vez solo soy un hombre intentando entender su propia historia

mientras escribe con las cicatrices que le dejaron.

Pero si algún día alguien lee mis versos

y encuentra en ellos un pedazo de su propia vida,

entonces no necesitaré que nadie me diga poeta.

Porque sabré que, al menos por un instante,

mis palabras lograron sentir por alguien más.

 

Poeta:Esequiel

  • Autor: Poeta Esequiel (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 8 de septiembre de 2026 a las 11:40
  • Categoría: Carta
  • Lecturas: 1


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