Más allá

Ignacio Velásquez

Tapiar mis oidos quiero

Al escuchar el eco de tu voz

chirridos

como frotar metal 

Cerrar el puño y desaparecer

En acto suicida de perfecta lucidez

gritos

bajo la lluvia

incesante

Sumergir la cabeza en el agua

como un submarino

Aullar en pánico de ruido blanco

ayudadme

nadie me oye

no tengo voz

Escucho las habladurías

Los perros hablan

Y los gatos dicen trabalenguas

quiebro el silencio

a carcajadas

en un funeral

Mi alma es un punto blanco

En la oscuridad sideral del vacío

sigue corriendo

corro

corro

De las voces en mi mente

De los gritos de mis vivencias

De los gemidos de mis memorias

Vacíar la conciencia

Diluir en oxígeno

Digerir 60 pastillas

Y no despertar más.

Ni un solo día.

Tengo razones para matar

el odio enfermo

la cura

el mito de Sísifo.

Sentarse en algún lugar de la luna

Y acariciar el lustre pelaje

De un gato callejero

Del sol mientras duerme

Quiero cerrar mi puño

Viajar lejos de cerca

Vendrá el fin del tiempo

Regocijandose en su insípida vida

Es un dueño

Una ilusión

Incluso si no lo es, negra

Alma en el punto Nemo

Adicta a la soledad como droga

Mil veces drogado

Cien mil veces extasiado

Un millón de veces solo

Quisiera ser despojado de mi voz

Y no hablar nunca más

Ni una sola palabra

Nada

Silencio

Mental

Misantropía

Horror de horrores, el fin

El poeta como subterfugios

Menester de hablar de la muerte

Negra túnica

Extrañas manos

Grandes pies

Insípido perfume de magnolias

La habitación de la niebla

Telequinesis en tu cuerpo

Tejer mis manos

Dibujar escombros

Caminar en tus montes

Telepatía entropíca

Se transforma en voz

Renuncio.

No quiero hablar.

Ya hablé demasiado.

 

 

 

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  • Autor: Ignacio Velásquez (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 7 de septiembre de 2026 a las 19:25
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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