Maria Auxiliadora

Que encuentro?...


AVISO DE AUSENCIA DE Maria Auxiliadora
Silencio más no olvido.
Llego, me voy y regreso.
Un día de éstos me quedo.

 

Ante ti

como ante el inmenso mar Caribe:

en Tu espiritu, fortaleza

en tu alma, paz

en cada sonrisa, una bendición divina

en Tu mirar, una caricia

en Tus manos, misericordia

bajo Tu manto, seguridad acogedora;

me aferro a Ti cada mañana

y en cada paso al caminar,

solo Tu comprendes mi silencio

y mis ganas más ocultas,

aquellas del mas allá;

Te respiro, y un hálito de vida 

imprimes a la mía;

soy lo que has querido

seguiré sintiendo lo que no puedo ver,

es el todo,

es mi fe.

Comentarios2

  • Franklin Sandi

    La oración es para el alma como el combustible es para un motor (si vale la comparación). Si no oramos cada día nos quedamos sin energía. Estoy consciente de eso, por eso te comprendo, y agradezco este poema que recuerda algo que, a veces, por las actividades diarias olvidamos.
    Un beso, mauxi.

  • DANIEL ALPAVALA

    Me gusta tu forma de expresar lo que sientes por eso que no puedes ver, que tu fe es la fuerza de tu escrito y a la ves el laso que te une a el, te felicito que buen poema, con una excelente inclinación a la percepción idealista de los seres humanos.



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