ℋay días en los que el espejo parece hablarme
en un idioma que nunca aprendí,
uno hecho de dudas, de silencios, de palabras
que pesan demasiado para una sola mirada.
me observo y no sé exactamente
qué estoy buscando: quizás una respuesta.
quizás la versión de mí
que alguna vez dejé de reconocer.
hay una voz irritante que insiste
en señalar todo aquello que cree que debería cambiar,
como si mi existencia fuera un borrador
que necesita correcciones infinitas,
como si para merecer ternura tuviera primero que aprender
a no ocupar demasiado espacio en el mundo.
y qué triste haber confundido tantas veces
la exigencia con el amor.
qué triste pensar que debía
convertirme en otra persona para poder abrazarme.
pero estoy aprendiendo, aprendiendo
que mi reflejo no conoce mis madrugadas,
ni las veces que seguí adelante
cuando nadie vio el esfuerzo,
ni las canciones que me salvaron,
ni las palabras que escribí
para no dejar que aquello que dolía se quedara sin nombre.
el espejo tampoco sabe cuánto he querido,
cuánto he llorado, cuánto he creado,
cuántas veces mi corazón se rompió en silencio
y aun así decidió seguir latiendo.
entonces, quizá, no necesito reconciliarme con el espejo.
quizá necesito reconciliarme conmigo.
con la niña que alguna vez creyó
que tenía que ser perfecta para ser querida.
con la adolescente que convirtió
cada inseguridad en sentencia y cada mirada en un juicio.
con esa voz pequeña que todavía pregunta,
con miedo, si alguna vez seré suficiente.
quiero decirle que sí, no porque haya encontrado
una manera perfecta de verme,
sino porque estoy entendiendo que mi valor
jamás estuvo en aquello que el espejo podía devolverme.
estoy hecha también de las cosas que no se ven,
de todas las que todavía sueño,
de cada pequeña parte de mí que sobrevivió a los días difíciles.
anhelo dejar de mirarme
con los ojos de aquella voz cruel,
con esa necesidad ser examinada por simplemente existir en esta sociedad.
quizá sanar sea mirarme algún día
y pensar, simplemente: ahí estoy.
Y que eso, por fin, sea suficiente.
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Autor:
𝗥ebecca (
Offline) - Publicado: 6 de septiembre de 2026 a las 20:13
- Comentario del autor sobre el poema: 𝒏𝒐𝒕𝒂 𝒅𝒆 𝒄𝒐𝒍𝒐𝒓: cada vez que vuelvo a leer este poema, encuentro a una versión de mí que todavía estaba intentando hacerle lugar a todo lo que sentía; me cuesta leerla y me duele reconocerla; pero también me recuerda que aquello que alguna vez no pude decir en voz alta encontró una forma de existir en palabras, \r\ncapaz por eso todavía vuelvo a él: no porque siga siendo la misma persona que lo escribió, sino porque todavía quiero cuidar a esa versión de mí que necesitaba escribirlo.\r\n/𝗦𝗢𝗕𝗥𝗔𝗡 𝗞𝗜𝗟𝗢𝗦, 𝗙𝗔𝗟𝗧𝗔𝗡 𝗕𝗘𝗦𝗢𝗦/.\r\n
- Categoría: Triste
- Lecturas: 17
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Isgo, Lualpri, Éusoj Nidlaj, Mauro Enrique Lopez Z.
- En colecciones: 𝓒artografías interiores.

Offline)
Comentarios2
Rebeca ,poeta: tal cual quizás mañana cuando mires a la realidad ya con una sanación ve a las cosas diferentes Te felicito expresás desde adentro un sentimiento bello y noble no sea para ti un abrazo grande y un beso a la distancia por muchos escritos más con muchos éxitos
Alguien podrá decir: Cada quien es feliz con lo que le gusta: unos con la comida; otros, con los besos.
No sé si por fortuna o por desgracia, a mí no me sobran kilos.
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