MUTIS MANTIS

Humberto Frontado

 

     Permanezco inmóvil,

soy una frágil y masculina silueta verde

meciéndome nervioso en la rama.

El mundo para mí está por dejar de existir.

 

     Solo importa en la escena

esa silente figura que se proyecta

majestuosa contra el sol poniente.

 

     Ella es la diosa,

la ejecutora,

la amante perfecta.

Su cuerpo es arte

diseñado para la aniquilación.

 

     Soy un pobre poeta de seis patas,

que está a punto de firmar

mi propia sentencia.

 

      La muda me ha transformado

en un templo de paciencia.

No me muevo, pero percibo

un susurro químico de atracción

que anula cualquier instinto de supervivencia.

 

       Su quietud no es pasividad,

es una promesa evolutiva.

En sus equisostédricos ojos

veo el reflejo de mi extinción;

aun así, necesito acercarme.

 

     Mi mente minúscula pero ardiente

sabe que cualquier error

me llevará a una muerte segura antes de tiempo.

 

     Una voz ancestral me advierte que huya,

que esa belleza es la más perfecta y fatídica

trampa de la naturaleza.

El sacrificio es la forma más pura del amor.

 

     Doy un paso tembloroso,

luego otro.

Es una patética y a la vez magistral coreografía,

un vals de nervios y deseos.

 

      Mientras la veo por última vez.

No es miedo, es éxtasis.

Frente a ella realizo una ofrenda:

bajo la cabeza,

mientras me dejo caer aterrado

escurriéndome entre las ramas;

manteniendo viva por un pelo de rana

mi sentenciada virginidad

 

06-09-2026

 

© Derechos reservados 2026         

  • Autor: Humberto Frontado (Online Online)
  • Publicado: 6 de septiembre de 2026 a las 13:46
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 2


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