El pétalo se puso muy sensible
la luz no soportó ver en su piel
los rayos con su fuego eran sutiles
marchito fue quedando en el edén.
Las flores que adornaban los jardines
se fueron marchitando horas después.
Y pese a su color con tonos grises
las nubes no lloraron esta vez…
¡Qué rayos irradiaron su calor
que fueron marchitando el pulcro pétalo!
A veces quema tanto y tanto el sol
que el rayo condenamos de perverso
sin ver y valorar la otra función
que fruto de su luz otros nacieron...
-
Autor:
Freddy Kalvo (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 4 de septiembre de 2026 a las 12:16
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 0
- En colecciones: Ironías, Reflexiones.

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.