Vivo con un corazón obstinado que no baja los brazos ante la adversidad y lo intenta y una y otra vez, aun sabiendo lo que duele volver a abrir la herida. No porque nunca aprenda, sino porque se niega a dejar de creer que al final la vida me dará la razón.
Por eso sigo confiando en la gente, incluso después de haber sido herida tantas veces, sigo esperando encontrar en los demás el mismo tipo de corazón que llevo dentro y creo en la ilusión que me inventan para amarlos como solo podrán ser amados una vez en la vida.
Sigo creyendo que, si alguien me mira a los ojos, es porque su alma es transparente y no me mentirá, solamente porque yo jamás sería capaz de hacer algo así, creo sin dudar que, si alguien dice que me ama, esas palabras realmente significan algo, porque yo nunca las pronunciaría sin sentirlas de verdad.
No sé vivir buscando algo oculto tras cada gesto, cada promesa, cada vez que me dicen “confía en mí”, simple y ciegamente confío. Y si alguna vez tengo que volver a pasar por ese dolor, sé cuánto dolerá porque lo he vivido tantas veces, pero seguramente lo que dolería aún más sería mirar a cada persona nueva como si fuera culpable de lo que otra persona me hizo.
Porque entonces no sólo habrían roto mi corazón... habrían roto esa parte de mí que todavía cree que ahí fuera existen corazones que jamás harían lo que le hicieron al mío.
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Autor:
VVM (
Online) - Publicado: 4 de septiembre de 2026 a las 11:03
- Categoría: Sin clasificar
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