A veces, vivo perdida en mis Universos, por eso tardo en responder. ¡Gracias por comprenderlo!
El título de esta poesía
es la frase con la que tú
te despedías del día.
Si el amor trasciende
y yo te quiero
no vence la muerte.
La angustia nos destroza
el dolor nos devora
y las rimas son vagas.
Ya no tengo ganas
de forzar las palabras
como tú forzabas
el motor de tu cuerpo
que la ponzoña corroía
y te llenaba de tormento.
Siento ganas de vomitar
¿cuántas veces tú lo has hecho?
Yo no lo puedo olvidar...
las mentiras perforan mi pecho.
Tú vivías engañada
y nosotros ciegos
viendo tu desconfianza
y no hallabas sosiego.
Ahora al fin lo encuentras
y yo aquí dentro de tus puertas
en tu sillón de reposo
acordándome de todo.
Yo te quiero mucho
y por suerte te lo dije
en mis últimas palabras
lo sentí, lo predije.
Mi despedida la elegí
exquisitamente
como la ropa que mañana
vas a ponerte.
Mientras escribo recuerdo
que tú querías que viviera
y yo quería que vivieras.
Si yo escribo, vivo
recuerdo los momentos
como en la pasada semana
que estuve aquí mismo.
Te abracé y lo retuve
ese «te quiero» de mi alma
que a ultimátum sonaba.
Te lo dije tantas veces
y solo apreté los dientes
y lo dejé adentro.
Por fin salió del pecho
más tarde, hace dos días
una frase vacía de alegría.
Pero si ya lo intuías
si ya lo decías
que se acercaba el final.
Ni siquiera dormías en paz
hasta esta noche
antes de las once.
Las amargas noticias
las atisbo agridulces:
te quiero hoy y siempre
y ahora no sufres.
Tus gemidos de dolor
me hacían retorcerme
en la cama cada noche
no podía contenerme.
Pero me veías feliz
y yo decía exactamente
lo que tú deseabas oír.
Me conocerán por mis historias
y así te conocerán a ti
por las dedicatorias
por los agradecimientos
de mis libros acabados
de mi libro en proceso.
Te queremos mucho
como la trucha al trucho
y con eso nos quedaremos
aunque hoy solo lloremos.
Descansa en paz
y que exista el cielo
y que exista Dios.
Mereces un hogar
tan grande como tu corazón
que latía lleno de amor.
Te veré muchas veces
porque amor y recuerdo
sobreviven al tiempo
si sigo viviendo.
Te regalo mil besos
un infinito «te quiero»
y te deseo buenas noches
y con ellas te abroches.
Ishtar Terra © 2026
-
Autor:
Ishtar Terra (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 4 de septiembre de 2026 a las 09:15
- Comentario del autor sobre el poema: El poema es una despedida íntima que escribí cuando falleció mi abuela, después de un período de sufrimiento por un cáncer que no se abordó bien. A través de la poesía vuelco los últimos momentos a su lado y todo lo que sentí cuando se la llevaron al hospital y, al poco tiempo, me llegó la terrible noticia. Entre la tristeza y el dolor, intenté buscar la esperanza en un cielo que no sabía si existía, en el fin de su sufrimiento y en la certeza de que el amor trasciende a la muerte. Cierro el poema recuperando la frase con la que ella siempre se despedía cada noche: «Buenas noches y con ellas te abroches». (Esta es una versión editada de el poema original del año 2021, que está en la sección "Lo que la ponzoña hizo" en mi poemario "Buenas noches y con ellas te abroches).
- Categoría: Triste
- Lecturas: 1
- En colecciones: Buenas noches y con ellas te abroches.

Offline)
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