Aquella tarde me dormí
con un malvavisco… no
tengo idea… de quién me lo dio,
solo recuerdo haber aceptado
ir a una reunión familiar…
y de ahí no sé más.
Caí en cuenta que olvidé mi cartera,
luego recordé… que se lo di al vecino,
pero… ¿Por qué?… ah, sí… su casa se
quemó… lo ayudé… creo que si,
era eso o ir a la cárcel por el
incendio.
No conozco a ese niño,
el que llega sin amigos…
a mi casa… solo se queda
comiendo un helado… que
descaradamente compré…
porque me sonrió.
Esto de ser humano… es agotador,
hoy todos me abrazan… ¿Y por qué?,
no lo sé… simplemente le di una rosa
a un muerto… creo que eso fue
relevante, ni modo… regresaré
a mi cama, adiós.
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Autor:
Princesa (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 3 de septiembre de 2026 a las 14:54
- Comentario del autor sobre el poema: Este poema habla de alguien que se niega a admitir que hace cosas amables, así que todo lo que dice o hace… siempre tiene que haber una explicación que arruine su bondad.
- Categoría: Humor
- Lecturas: 2
- En colecciones: Esto es un juego..

Online)
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