La espera agoniza sin ver el mañana,
cansada se tiñe de males hirientes
y llora tan triste sus horas ausentes,
que deja perdidas con penas que emana.
El sueño se esfuma con sombra pagana
y pasa en sigilo por grietas habientes,
se lleva colores y credos presentes,
amor y ternura del alma que allana.
El llanto germina callado y sereno,
acepta y respeta su dura condena,
recoge sus alas al viento sin freno.
La dulce quimera febril tan ajena,
se duerme pensando; ¡Nacer en terreno
de fértil ternura, de amor y verbena!
Autor: Martha Irene Sanchez
Managua, Nicaragua.
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Autor:
Aqua Marina (
Online) - Publicado: 3 de septiembre de 2026 a las 11:32
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Online)
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