SICARIO

JUSTO ALDÚ

Camina entre las sombras el sicario,
con la muerte alquilada por dinero;
lleva en la mano un frío calendario
donde cada nombre es solo sendero.

Le pagan por borrar una existencia,
por convertir la sangre en mercancía;
pero ignora que pierde su conciencia
cada vez que dispara la agonía.

¿Qué gana con matar? ¿Qué ha conseguido?
¿Unos billetes, miedo, algún renombre?
¿Y qué le queda al fin cuando ha concluido?
La noche de su culpa sobre el hombre.

¿Vale más el oro si la vida ha huido?
Nada le quita al muerto lo vivido.

JUSTO ALDÚ © derechos reservados 2026

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Comentarios13

  • JordiCris ✍️

    Hay un dicho popular italiano que reza así: «Cualquier hombre puede cometer un crimen, pero solo un idiota se jacta de él.» Haciendo referencia a la época de finales de los 70 y principios de los 80 cuando las diferentes mafias tuvieron al país sometido

    • JUSTO ALDÚ

      Ufff, aqui puedes explayarte todo lo que quieras Jordi, porque en mi país en comparacion al número de habitantes los asesinatos por encargo están de moda como en la época de Pablo Escobar en el país vecino. Usan menores de edad (NNA) porque saben que la ley es menos severa, aunque los diputados han presentado modificaciones para subir las penas. Ahora bien, el mal no está en las sábanas, viene de casa, hogares disfuncionales y malos ejemplos aunados a la deserción escolar, porque está demostrado que hay una relación de proporcionalidad entre los "asesinos" y su nivel de estudios.
      No veo luz en el camino, no hay políticas públicas que se vislumbren como posibles ejes transversales en toda esta problematica y que pudisen incidir de forma positiva. La política metida como siempre en todo y los hipócritas abundan con discursos demagógicos.
      Gracias por tu comentario.

      • JordiCris ✍️

        Triste realidad la de las sociedades armadas, de balas y no de razones. Un abrazo mi querido amigo

      • JordiCris ✍️

        Por cierto, bellísimo el poema. Un abrazo Justo

        • JUSTO ALDÚ

          gracias, no hay problema, aquí estamos para compartir.

          Saludos

        • Gabriel Aranda

          Triste y macabra REALIDAD.
          También hay que contarla.
          Un abrazo FUERTE.POETA.

          • JUSTO ALDÚ

            Así es la realidad que estamos viviendo por acá. Muchos crímenes por encargo y es como si no les importara la cárcel.

            Muchas gracias Gabriel por tu comentario.

            Saludos

            • Gabriel Aranda

              Un ABRAZO FUERTE POETA.

            • Gabriel Aranda

              Triste y macabra REALIDAD.
              También hay que contarla.
              Un abrazo FUERTE.POETA.

            • JoseAn100

              El fenómeno de los sicarios es algo que nunca he pensado pero es sin duda terrible. Un salario por matar. Gracias Justo.

              • JUSTO ALDÚ

                Se ha popularizado esta práctica por estos lares y bueno hay que contarla poéticamente.

                Muchas gracias por leer y comentar.

                Saludos

                • JoseAn100

                  Si, lo se, es duro. Saludos.

                • Llaneza

                  Muy buen poema que lleva a la reflexión. Los sicarios tienen marchitos corazón.

                  Un abrazo Justo.

                  • JUSTO ALDÚ

                    Lo más probable, porque no muestran señas de arrepentimiento por el mal que causan a la sociedad. Van a la cárcel como a un hotel de playa.

                    Saludos

                  • Lualpri

                    Muy bueno y lamentablemente real, querido amigo Justo.
                    Gracias por compartir tu obra!

                    Fuerte abrazo!

                    • JUSTO ALDÚ

                      Gracias Luis por tu visita, lectura y comentar el poema.

                      Saludos

                    • Javier Julián Enríquez

                      Muchas gracias, amigo Justo, por este reflexivo soneto, en el que se vislumbra al sicario como una criatura vencida por la sombra antes incluso de ejecutar la muerte. En efecto, no solo mata a otro: se va borrando a sí mismo, pues cada vida convertida en encargo le arranca una zona secreta de la conciencia. Así, allí donde el oro pretende absolver, la culpa permanece; y allí donde el crimen cree imponer silencio, la dignidad de lo vivido sigue hablando. Asimismo, la muerte alquilada revela la más amarga profanación: hacer de una existencia una mercancía, pesar un alma con la fría balanza del dinero. Sin embargo, ninguna paga redime al que dispara; por el contrario, el precio verdadero no lo recibe en billetes, sino en pérdida interior. De este modo, cada nombre borrado deja en quien lo borra una noche más honda. Por consiguiente, creo que las preguntas del poema no buscan respuesta material, sino juicio moral. En consecuencia, cabe preguntarse: ¿qué gana quien mata, si al final solo posee miedo, vacío y una culpa sin descanso? Mientras el muerto conserva la verdad irreparable de haber sido, el asesino, en cambio, queda reducido a guardián de su propia sombra. Finalmente, el oro manchado no vale más que la vida extinguida: vale menos, porque lleva sobre sí la sangre de lo sagrado. Por ello, nada arrebata al muerto la plenitud de lo vivido —su amor, su memoria, su mundo—; en cambio, quien mató por dinero ha vendido su alma a un mercado sin luz. En suma, pienso que esa es la enseñanza última del soneto: la vida puede ser destruida, pero no degradada; la culpa, en cambio, degrada para siempre a quien la elige.
                      Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                      • JUSTO ALDÚ

                        Javier Julián:

                        Muchas gracias por tu lúcida y profunda reflexión. Has dado en el centro mismo del problema: quien mata por encargo no solamente apaga una vida ajena; también termina destruyendo una parte de sí mismo.

                        Un ejemplo estremecedor lo encontramos en John Jairo Velásquez, alias “Popeye”, uno de los sicarios de Pablo Escobar. Después de confesar una larga lista de asesinatos cometidos por encargo, reconoció en una entrevista que no podía devolver el tiempo y que debía convivir con el recuerdo de tantas muertes. Recibió dinero por cada asesinato, pero terminó pagando con una moneda mucho más cara: su propia paz interior.

                        Y aquí surge una pregunta que trasciende al sicario: ¿qué está ocurriendo en nuestra sociedad para que matar por encargo parezca haberse convertido en una práctica cada vez más frecuente? Lo digo desde nuestra realidad, sin necesidad de mirar hacia otros países. En Panamá resulta preocupante el incremento de las ejecuciones en relación con nuestra población. Detrás de cada cifra hay un rostro, una familia quebrada y, muchas veces, niños que crecen entre la ausencia, el miedo y la violencia.

                        Por eso, combatir el sicariato no puede limitarse a perseguir al que aprieta el gatillo. También hay que atacar la génesis del fenómeno: la desintegración familiar, la falta de oportunidades, la pérdida de valores y, fundamentalmente, una educación capaz de enseñar que la vida humana no tiene precio.

                        Porque se puede pagar por quitar una vida, pero jamás por devolverla.

                        Saludos

                      • Brom Beto

                        ¡BRAVO!
                        Verdades que hay que decirlas.
                        Shalom javer

                        • JUSTO ALDÚ

                          Hola Beto, Muchas gracias por comentar amigo.

                          Saludos

                        • Sheilo Sanz

                          Existe una tendencia antisocial, en una persona que acepta con facilidad, ser criminal. Aunque se entiende que la calle, es propicia para crear grupos delincuentes. Pero siempre el que se hace más fuerte en el crimen, el que lleva una mente para matar sin compasión, y cuando es por dinero, es más la indolencia humana.

                          Muy bueno tu escrito mi estimado poeta, un tema para sensibilizar y dar realidad de una conducta atroz, sobre todo a los jovenes, que necesitan ver la vida, con más valor.

                          Reciba un saludo de aprecio siempre 🌹🙋‍♀️💙🙏

                          • JUSTO ALDÚ

                            Así es. Muchas gracias por leer y comentar.

                            Saludos

                          • ÁNGEL MENDUIÑA IRIBARREN

                            Por desgracia hay personas capaces de poner precio a cualquier vida humana. Lo que no saben es que ellos pierden más que sus víctimas. Un fuerte abrazo.

                            • JUSTO ALDÚ

                              Gracias por leer y comentar amigo.

                              Saludos

                            • Lucía Gómez

                              "La noche de su culpa sobre el hombre." Aplaudo todo su poema, querido poeta!!

                              • JUSTO ALDÚ

                                Muchas gracias Lucía. Saludos

                              • Mirta Elena Tessio

                                Nada le quita al muerto lo vivido.Cuanta verdad en ese tu renglón.Creo que de tanto escribir, hablo de ti, fluye tu pluma y las rimas. Me gusta como escribes.Recuerda soy mujer de alas rotas y todo me acerca y me desbarata.
                                Asì eres tu buscas temas y me desarmo cuando leo.
                                Desde este lugar, yo veo películas como LA MADRE con Jennifer Lopez, y otras tantas por mi profesión, me ayudan a entender, me vuelven mas humana.Te dejo este bello poema de un compatriota mio, ya fallecido.
                                Francisco Luis Bernardez
                                Si para recobrar lo recobrado
                                debí perder primero lo perdido,
                                si para conseguir lo conseguido
                                tuve que soportar lo soportado,

                                si para estar ahora enamorado
                                fue menester haber estado herido,
                                tengo por bien sufrido lo sufrido,
                                tengo por bien llorado lo llorado.

                                Porque después de todo he comprobado
                                que no se goza bien de lo gozado
                                sino después de haberlo padecido.

                                Porque después de todo he comprendido
                                por qué el árbol tiene de florido
                                vive de lo que tiene sepultado.

                                Los dos últimos versos son una maravilla.
                                Abrazo de luz hasta los cielos de tu amada patria.-

                                • JUSTO ALDÚ

                                  Si, muchas gracias por tu visita, comentario y el soneto.
                                  El que presento es un soneto shakespereano también.
                                  La pluma de tu compatriota es buena. Me alegra leerle.

                                  Un abrazo



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