Autor: Dario Daniel Lugo
Solo quien camina en tinieblas,
allí donde las etiquetas se quedan cortas
como hierro frágil partido a la mitad,
como un soplo de quietudes desnudas,
entiende que el ser se desvanece
en el infinito espacio de la oscuridad innombrable.
Ecos de lo innominado.
Fuerte es el ego que insiste en permanecer
en la luz engañosa,
penumbra de un espacio vacío
donde la sustancia es la verdad absoluta.
He desaparecido en el abismo infinito;
solo queda lo que puede perdurar en el tiempo.
Dejé de ser carne para fundirme en el espacio,
disperso como cenizas en el viento.
Versos equívocos quedan plasmados en vidrios rotos,
tentados por ser nombrados por el yo del tiempo.
Tú eliges tu luz o tu oscuridad.
Permanecer no es un reflejo en el espejo,
sino lo que queda después de que la luz desaparece.
¿Quién soy yo para decirte que el cielo es blanco
cuando es todo lo contrario?
Ves lo engañoso y te quedas en versos sin sentido.
No hay líneas ni medición,
porque lo que no se puede comprender
se deja tal cual es.
Ven, camina conmigo
en esta travesía del espacio innombrable.
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Autor:
Dario Daniel Lugo (
Online) - Publicado: 3 de septiembre de 2026 a las 01:34
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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