Amo destruirme con la nostalgia
de momentos hermosos que no volverán,
de instantes que alguna vez fueron eternos
y que ahora apenas puedo recordar.
Me quedo con aquellos recuerdos vagos
que algún día se perderán conmigo,
recuerdos que parecen querer escapar de mi mente,
como prisioneros cansados
de vivir detrás de mis estupidos ojos.
Mi mente es una cárcel
que cada día se fragmenta un poco más,
con cada recuerdo que regresa
para recordarme que ya no regresará.
No volverá a pasar.
Y cuánto quisiera volver atrás,
despertar en aquel yo que todavía no sabía
todo lo que terminaría perdiendo,
mirarlo de frente
y advertirle sobre las heridas
que aún no sabía que podía causar.
Mi propia ruina,
mi propio abandono,
la sombra de alguien
que alguna vez fui.
Y aquí me quedo,
rodeado de pensamientos
que me consumen lentamente,
buscando entre ellos
alguna versión de mí
que todavía sepa cómo regresar.
Yo no quiero más ausencias.
Algún día los recuerdos también se irán,
y quizá lo que más me duela
no sea perderlos,
sino descubrir que fueron lo único
que todavía me hacía sentir cerca
de aquello que ya no existe.
A veces deseo desaparecer de ellos,
pero termino sonriendo.
No porque sea feliz,
ni porque haya dejado de doler,
sino porque aprendí a mantenerme en pie
cuando siento que estoy a punto de caer.
Bastaba un solo pensamiento
para hacerme sentir torpe,
torpe por recordar
aquellos momentos hermosos
que jamás volverán a suceder.
Y entonces comprendo algo:
supongo que soy
más cruel de lo que creo.
-
Autor:
monfer (
Offline) - Publicado: 3 de septiembre de 2026 a las 00:52
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 17
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Mauro Enrique Lopez Z., RIVAS JOSE

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.