Vértigo!
Arde mi piel con fuego,
tu mirada me llama;
me pierdo en este juego,
si tu boca me inflama.
Tu voz llega serena,
y enciende mi deseo;
mi sangre queda plena,
y tiemblo sin remedio.
Tu perfume me alcanza,
como brisa encendida;
mi pecho ya no descansa,
tu roce me da vida.
La noche es prolija
bajo un cielo de estrellas;
mi corazón te cobija
con sus caricias bella.
Tu beso rompe el día,
la noche se hace eterna;
mi alma, junto a la tuya,
se torna luz interna.
Se detiene la hora,
cuando tus labios siento;
la madrugada implora
guardar este momento.
Y cuando nace el alba,
tu aroma aún permanece;
mi corazón te reclama
y nuevamente florece!
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Autor:
Ellie (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 2 de septiembre de 2026 a las 13:09
- Comentario del autor sobre el poema: Este poema pasional recorre los tramos de un encuentro de dos almas enamoradas: Tu perfume me envuelve como un suave delirio, y tu voz, cuando llega, me desata un suspiro. Tu sonrisa despierta mis secretos dormidos, y tus manos recorren mis deseos prohibidos. La penumbra nos cubre, la pasión nos domina, y mi pulso se pierde cuando el tuyo se inclina.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: Pato_EHD
- En colecciones: Amor.

Online)
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