Oficio de superviviente

José Luis Barrientos León

 

No es este el canto roto de la herida,

ni la penumbra gris donde los hombres

doblan la espalda si la fe fracasa.

Para el que pierde el dios o la bandera

no guardo una oración entre los labios.

 

No vestiré la máscara del juego.

Ese cartón pintado con que el débil

pretende guarnecerse de la lluvia

no se ajusta a mi rostro gastado.

 

Hablo de aquellos que encajaron limpios

los golpes de la tierra.

De los días idénticos y mudos

en que fuimos la sombra de una cifra,

la nada exacta que el dolor calcula.

 

Pero queda la luz entre las manos.

Es hora de inventarse un mediodía,

de andar hacia adelante sin el peso

de mirar hacia atrás, hacia las ruinas.

 

Vivir no es otra cosa que este empeño.

Estar aquí, de paso,

mientras dure el destello de la carne.

Porque el tiempo destruye lo que toca

y no habrá una segunda primavera.

 

Solo quiero este mar, este aire breve.

Durar bajo la luz.

Estar despierto

mientras la vida tenga la constancia

de seguir sucediendo.

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  • Autor: Jose Barrientos (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 2 de septiembre de 2026 a las 12:53
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 3
  • Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais


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