Fotografía propiedad del autor
@JordiCris Derechos de autor reservados©️
Los libros y las letras olvidadas
son la muerte lenta de las lenguas
por “librocidas” inconscientes,
por ignorantes formados
matando el lenguaje
o deformados ignorantes
cambio el significado y forma
de las letras y el idioma.
Los libros no duermen
donde nadie los abre. ¡Mueren!
Ahora se leen teléfonos,
IPads o se escuchan audiolibros.
Las páginas acumulan polvo,
y las letras, lloran cansadas
de esperar unos ojos ávidos;
y comienzan a desvanecerse,
se van esfumando como el humo.
Las hojas en blanco se secan y caen marchitas.
Las hojas en blanco se secan y caen marchitas.
Una a una desaparece,
como si nunca hubieran existido.
Duermen y no hablan.
Se llenan de triste polvo y silencio.
Con cada letra olvidada, muere,
y una palabra también;
y con cada palabra que muere
un abecedario enferma gravemente después
y entonces, el lenguaje
y las lenguas se vuelven pequeños.
Y cuando el lenguaje muere,
muere una lengua
y con ella empieza a morir el pensamiento,
el individual, el colectivo y el universal,
porque aquello que no puede nombrarse
tampoco puede comprenderse.
Las voces se callan. No hay razón,
no porque no tengan nada que decir,
sino porque ya no encuentran
quien las escuche, quien las lea
y tampoco las palabras necesarias
para hacerlo, pues se duermen por olvido.
El silencio ocupa otro lugar
en las conversaciones,
en los poemas,
en las preguntas y en los recuerdos.
Solo quedan imágenes
innombrables e incomprensibles.
Entonces, también se pierden las historias,
aquellas que hablaban de quienes fuimos,
de a quienes amamos, las de nuestras vidas
y las de nuestros errores y esperanzas.
El conocimiento se desconoce.
Se borra todo lentamente,
hasta que nadie recuerda
en un alzhéimer colectivo
que alguna vez existieron palabras
que encadenadas formaban
palabras libres, las que construían
frases y mensajes libres,
creaban autopistas y puentes
de comunicación, entendimiento
y de discusión, de razonamiento
y conocimiento.
Olvidar un libro, no es solo cerrar una tapa.
Es apagar una voz. Es dejar morir
un idioma por dentro y por fuera.
Es permitir que el pensamiento se marchite
y que la memoria se convierta en un espacio vacío.
Es construir Torres de Babel mudas.
Es cometer un homicidio con la poesía.
Es robarle los cuentos a los niños.
Es dejar la música sin letras, es el cine mudo
porque no tiene nada que decir
y es el ruido ensordecedor del silencio absoluto.
Mientras exista alguien dispuesto a leer,
las letras seguirán respirando.
Pero el día en que el último libro permanezca abierto,
no solo habrá muerto él y el lenguaje:
también habrá desaparecido parte de la humanidad.
CRISPÍN / Mi poesía
Poema nº 70
@JordiCris Derechos de autor reservados©️
-
Autor:
CRISPÍN (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 2 de septiembre de 2026 a las 05:37
- Comentario del autor sobre el poema: Este poema es además de una advertencia y grito de socorro por mantener las letras y los libros vivos, sin negar las nuevas tecnologías y medios de lectura, una crítica que desea hacer ver que hay algo en el libro que desde su evolución; y así ha sido desde, la creación de la escritura cuneiforme mesopotámica en lo que es considerado el nacimiento de la escritura y el lenguaje formal (IV milenio a. C), pasando por el papiro hace más de 3000 a,C, el pergamino siglo II a. C, para llegar a los códices en el S. III a. C, y al año 105 BC en China con el nacimiento del papel que dieron a los antiguos escribanos y monasterios el formato y material para sus escritos hasta la llegada de la primera impresión con La biblia de Gutenberg, el primer libro un clamor de subsistencia de la memoria y la voz humana. Todos ellos tenían en común que se escribían a mano siguiendo las normas de la lengua oral, fonética, y por tanto fue, el lenguaje de la voz llevado al papel para crear la gramática y la mayor base de datos del mundo. Hoy la falta de conocimiento gramatical, la poca práctica escribiendo y, ahora, la escasez de lectura, no solo de entretenimiento, sino de cultura y conocimiento, de comprensión y transmisión de estos a través del tiempo ponen en riesgo el conocimiento universal que, en definitiva es el mayor patrimonio de la humanidad, pues en el se encuentra toda nuestra historia, evolución y saber universales gracias al papel y unas tapas llamadas libros. Mantener el espíritu de la lectura, la escritura, del libro es una obligación, y, ahí la industria editorial está obligada a reflexionar y participar, no puede ser solo un negocio equidistante a lo que es su esencia. Y todos los que escribimos, seamos o no reconocidos somos granos de arena en este cometido.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1
- En colecciones: Cultural, Serie \\\"Mi poesía\\\".

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