Ámame, quiéreme, como anoche,
porque monstruos y espectros
me rodean por doquier.
Siempre en busca de respuestas,
andan a diestra y siniestra.
Clandestina fiesta, cuánto te amo.
En mis sueños locos has estado.
Siempre en busca de un ideal,
siempre buscando más y más.
Tócame, búscame, hazlo muy fuerte,
que nadie sepa lo de nosotros.
Cada entreacto de nuestras vidas
solo han sido puras mentiras.
Mucha mierda, rómpete una pierna:
manifestar, decretar, esperar.
Entre charadas, verdad o reto,
ruleta rusa, bailes, orgías.
Mucha mierda, rómpete las piernas,
canina fiel, viperina astuta,
felina libre, raposa brava,
pides y tienes, buscas y encuentras.
Ven acá. No te vayas, por favor;
nuestra historia, el inicio del fin:
Eros, camino a ser inmolado.
Psique, ansiosa por ser libada.
Como este, mi poema nocturno,
en la solitaria noche oscura,
entre bebidas y mascaradas,
tic tac, tic tac, reloj de trece horas.
Por vuestra senda, sin hierba andada,
del florero beberé hasta el agua.
Aquí está la madre del cordero:
hola rutina, mi vieja amiga.
Amante de “el tiempo no perdona”,
mi corazón, rumiando su sueño,
tras el crepúsculo y la penumbra,
pronto, muy pronto, va a estar solo;
Solo, sin seguir aquí contigo,
cual semilla a ras de la intemperie,
intemperie, sin pan ni pedazo
que, llorando, regresa y pregunta:
>>Veo salir el Sol esta noche.
¿Cuándo… amanecerá? <<
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Autor:
Francisco VV (
Online) - Publicado: 31 de agosto de 2026 a las 09:53
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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