En la cima del celo me alzo, guerrera,
con la luna en la frente y el pulso en la era.
Mi arco es un rito, mi flecha es altar,
y el fuego que arde no sabe esperar.
Lo vi en la otra montaña, heleno de oro,
con pecho de templo y mirada de toro.
Su belleza me hiere, me llama, me quema, y mi celo lo quiere sin tregua ni esquema.
No busco su nombre, ni pacto ni ley,
yo quiero su pecho, hacerlo mi rey.
Con puntería sagrada, sin duda ni error,
le flecho el latido, le flecho el ardor.
Que su corazón caiga, trofeo divino,
como fruta de guerra, como canto de vino.
Será solo mío, mi presa, mi altar,
mi celo enamorado lo va a consagrar.
Artemisa me guía, me da su poder,
yo cazo por fuego, por rito, por ser.
Y si el heleno se rinde al temblor,
sepa que soy cazadora de amor.
Annabeth 🥀
Todos los derechos reservados©
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Autor:
Annabeth de León (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 30 de agosto de 2026 a las 16:03
- Comentario del autor sobre el poema: Una amazona no le teme a nada, ni a la guerra ni al fuerte deseo de amar 🏹🏹❤️
- Categoría: Amor
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: Salvador Santoyo Sánchez

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