Hola!!! Estare ausente por varios dias hasta que pueda hacer un poema nuevo ya que yo hago los poemas cuando pasa algo en mi vida o necesito soltar algo que llevo guardando bastante tiempo
Hablemos de las autolesiones
En mi caso, llevo sufriendo esto desde hace tres o cuatro años, creo.
Todo empezó en 2023.
No sé qué mes, no sé qué día, pero fue en 2023.
Ese año peleaba demasiado con mi madre. Todo eran gritos. Era horrible estar en casa. Lo único que tenía en ese momento era a Stray Kids. Ellos me hacían sentir feliz y me apoyaban cuando estaba mal, aunque ellos no sabían nada.
La mayoría de las peleas con mi madre siempre tenían el mismo problema: que a mí me gustaran los chinos, que me gustara el K-pop.
Mi familia es cristiana y mi madre es la más cristiana de todos. Aunque ahora entendió que obligarme a dejar de escuchar lo que más me gustaba no me iba a acercar a Dios, sino que me iba a alejar, en 2023 no pensaba así.
En el colegio también todo iba mal. Tenía una compañera que siempre me molestaba o trataba de hacerme la vida imposible, y tenía a un compañero loco por mí. Literalmente, loco.
Todo estaba mal en mi vida. No tenía a nadie que me apoyara y a lo único que recurrí fue a cortarme.
En 2023 solo me hice daño una vez, porque se lo dije a mi hermana. Ella escondió todo lo que podía usar para lastimarme y mi madre se enojó por eso. Al final tuve que contarle que me cortaba mediante una carta, gracias a una amiga que estuvo ahí para mí.
Sinceramente, no recuerdo qué escribí en esa carta, pero mi madre se disculpó conmigo y lloramos juntas en el carro cuando me recogió del colegio.
En 2024 no me hice nada. Mi madre había guardado todo y, al menos que yo recuerde, ese año no había nada con lo que pudiera lastimarme.
Pero, de todas maneras, ese año también sufrí mucho.
La compañera que mencioné siguió haciéndome la vida imposible. Y peor, porque ahora tenía a su madre y a la madre de aquel compañero encima de mí.
Yo había llevado a mi compañero a dirección porque consiguió mi número y me molestaba constantemente para que fuera su novia. Todas las noches dormía con miedo de que pudiera hacerme algo. Me habían contado cosas que había hecho con otras compañeras y tenía miedo de que pudiera pasarme algo a mí.
Por eso tenía a mi compañera, a mi compañero y a sus madres haciéndome la vida imposible.
Hasta que un día cualquiera de 2024 mis amigas llegaron y me dijeron que la madre de mi compañero me había insultado de una manera horrible.
Esa mañana me derrumbé.
Le conté todo a mi madre y ella me defendió.
También sufrí mucho porque me gustó un chico que, literalmente, me destrozó por completo.
Y a finales de 2024 a mi padre le arrebataron su trabajo de una manera totalmente injusta, porque mi padre era, es y siempre será un buen trabajador y un buen hombre.
En 2025 mi madre ya no tenía tanto miedo de que me lastimara y, poco a poco, volvieron a aparecer cosas con las que podía hacerme daño en mi casa.
Hasta que el dinero empezó a faltar.
Mi padre se esforzaba por encontrar trabajo. No teníamos de dónde sacar plata. Vendimos el auto y estuvimos bien por unos meses, hasta que volvimos a quedarnos sin dinero.
Le rogábamos a Dios que se vendiera una propiedad que tenemos, que ya era hora y que no nos dejara solos.
Pero no pasó.
Pensé que todo era mi culpa.
Pensé que yo era el problema.
Odiaba ver a mis padres desesperados por conseguir dinero para darnos de comer.
Y volví a hacerlo.
Me autolesioné a escondidas y, aunque intenté ocultarlo, al final mi madre se dio cuenta.
Después volví a hacerlo de otras maneras, buscando lugares donde nadie pudiera darse cuenta.
Encontré nuevas formas de autolesionarme y, poco a poco, dejó de sentirse solamente como algo que hacía cuando estaba triste.
Se convirtió en una necesidad.
Nuevamente le conté a mi madre. Después se enteró toda mi familia: mi padre, mi madre y mis hermanas.
No fue porque quisiera contarlo.
Fue porque, durante una pelea que tuvimos, pensé que todo era mi culpa y sentí que necesitaba castigarme. Mi madre me encontró y tuve que decirle todo.
Fue ahí donde empecé a pensar en otras maneras de esconder mis autolesiones.
Mi grupo de amigas comenzó a apartarse de mí y de mi amiga Nicky.
Me sentía mal, pero no tanto, porque tenía a Nicky.
Ella se quedó conmigo todo el tiempo, como lo había hecho en 2023.
A finales de 2025 mi padre consiguió trabajo.
Y entonces llegó este año.
El 10 de febrero falleció mi perrita Kira.
Nosotras no estábamos en casa. Mis perros la atacaron mientras nosotras estábamos en el gimnasio y mi padre estaba trabajando.
Yo no quería ir al gimnasio.
Se lo dije a mis hermanas y a mi madre.
No quería ir.
Pero al final fuimos.
Llegamos a casa y Kira no estaba. No le dimos tanta importancia porque, según nosotras, nos había saludado cuando entramos.
Terminamos de cenar.
Mis perros estaban en la cocina, menos Kira.
Y entonces nos dimos cuenta de que nunca la habíamos saludado.
Mi hermana Adri y mi madre comenzaron a buscar dentro de la casa. Mi hermana Andrea y yo estábamos por salir a buscarla afuera, hasta que mi madre le dijo a Adri que la había encontrado.
Kira había muerto.
Adri nos lo contó.
Fuimos corriendo a verla, pero mi mamá no dejó que ni Adri ni yo la viéramos porque sabía que íbamos a llorar todavía más.
Yo me tiré al piso a llorar.
Y esa misma noche me autolesioné.
Porque sentía que era mi culpa.
Pensaba que, si hubiera rogado más para no ir al gimnasio, quizá Kira seguiría aquí con nosotras.
Ya habíamos entrado a clases.
Nicky se fue a Estados Unidos durante la segunda semana y me dijo que las chicas ya le estaban hablando y que no iba a estar sola.
Yo entré a clases en la segunda semana, no en la primera.
Fui a clases y solo un día me hablaron las chicas.
Después comenzaron a dejarme sola.
La noche que murió Kira, al día siguiente estaba demasiado triste.
Y ellas ni siquiera se dieron cuenta.
Justo ese día ni me saludaron.
Estuve sola todo el día.
Llegué a llorar a mi casa.
Después Nicky volvió de Estados Unidos y todo volvió a sentirse un poco más normal.
En 2025 me había gustado un chico llamado Marcelo.
Le hice dos poemas.
Y recién el 11 de agosto de este año me dejó de gustar.
Durante todo ese tiempo me la pasé llorando por él.
Y también hice algo que dije que nunca haría:
autolesionarme por un chico.
Lo hice.
Pero las autolesiones no fueron solamente por él.
Durante todo ese tiempo también me lastimaba por otras cosas que me hacían sentir mal.
Y después apareció algo peor:
la obsesión.
Ya casi no era solamente porque me sentía mal.
Era por necesidad.
Porque cada vez que cumplía dos meses estando limpia, sentía la necesidad de hacerlo nuevamente.
Como si mi propia mente me dijera que tenía que volver.
Como si estar bien durante demasiado tiempo se sintiera extraño.
Actualmente sigo combatiendo con todo este tema.
Pero hay algo que también quiero decir:
llevo un mes libre de autolesiones.
Un mes.
Y quizá para alguien parezca poco.
Pero para mí significa muchísimo.
Porque después de tres o cuatro años de estar atrapada en esto, hoy sigo intentando salir.
Todavía estoy combatiendo.
Todavía hay días difíciles.
Pero sigo aquí.
Y esta vez quiero aprender a quedarme sin tener que hacerme daño para sobrevivir a lo que siento.
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Autor:
Titi (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 30 de agosto de 2026 a las 04:58
- Comentario del autor sobre el poema: Me ha costado muchísimo dejarlo. He vuelto a caer algunas veces, pero sigo intentando salir. Mi recuperación no es perfecta ni va en línea recta, pero cada vez que lo intento estoy un poco más cerca de dejarlo atrás.
- Categoría: Triste
- Lecturas: 2

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