Me tragaré el corazón.

Voz

Me tragaré el corazón.

Voy a tragarme un momento el corazón que se me sale por la boca, porque sentí que me dañaste y eso no es justo, pero ahora lo veo con la mente más serena, es como si mi alma ha regresado después de verse violentada en un tornado de angustias, de daños, pérdidas sobre pérdidas acumuladas. El valor de uno mismo resplandece en valorar a los demás.

Voy a tragarme todo eso y no habrá maldición, nunca la hubo, solo un anhelo ante todo lo ocurrido, uno por la justa comprensión de todo lo que pasó. En mí no hubo gritos, hubo un dolor contenido, como una garra de tigre haciendo presión en mi interior, lo suficiente para romper el tejido de mi sentimiento, pero sin partirme por completo. Llegué a pensar que no eras real, si no fue así, declaro mi bancarrota.
El único pobre es quien nunca tiene suficiente.

Ha menguado el sol un poco en mi interior, necesito la noche para decirte esto. No protegiste la chispa que te obsequié, la usaste para abrasar trapos sucios que ni considerabas tuyos, no es amor propio lo que se necesita, eso cualquier egoísta lo tiene de sobra; es la claridad de que hay Divinidad entre dos manos que se entrelazan y esas manos forman un puño, que se toman una a la otra, entre cuatro labios que juegan entre sí, y le llaman beso, entre las miradas, las palabras que se amarran de cada conversación, y susurran te quiero a gritos. No solo el sexo, ni fornicar deliciosamente como puedes pensar, sino hacer el amor como el acto más real entre dos amantes, y eso solo se puede si es bajo el cobijo de un amor bendecido. Cosa lamentable es llorar cosas vanas.

Puedo enseñarte tantas cosas que no has conocido y pudimos aprender muchas más juntos. El pasado ¡Ha! son crónicas, noticias viejas de periódicos, algunas mantienen brillo, otras se invocan solo para ser honestos y mueren. Te di un secreto más, lo ves.
También termino con esto último. Que los amores pasados no te destruyan. Se dice que donde fuego hubo cenizas quedan, falacia, ni siquiera llega a mito ese embuste, yo te contaré el verdadero sendero:

Te dejo como obsequio esta flor en el camino para que sepas, que donde hubo fuego no quedan cenizas, quedan pétalos.

Puedes tomar este papel hecho de afecto y
guardarlo o tirarlo,
burlarte o llorarlo.

Unas palabras para ti, la última vendita para dos que se dañaron.

  • Autor: Voz (Online Online)
  • Publicado: 30 de agosto de 2026 a las 00:42
  • Categoría: Carta
  • Lecturas: 1


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