Esos ojos cafés que tanto amo,
pronto ya no estarán para acompañarme,
y serán luego de alguien más.
Nunca fuiste mío,
solo me queda aceptar esta dolorosa
tarde,
y después poder descansar en paz.
Cuando te vayas,
¿podrías voltearte y decir?
"Ya no te amo como lo hice ayer."
No busques excusas ni pidas perdón,
que un golpe certero lastima bastante,
apaga la última luz de mi ilusión
y vete de aquí como un simple habitante.
Te amo tanto,
tanto que duele,
tanto que
muele,
mi pobre corazón...

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