Estoy moviendo mi cuerpo.
Mis sentidos limitados
tratan de equilibrarlo.
¡De pronto veo cosas!…
Me siento anonadado.
Hay funciones en este vehículo
de sangre caliente y roja,
que no había considerado:
Te veo, mujer hermosa,
con un dorado corazón;
no sé por qué no lo vi antes.
Su energía es tan potente
silenciosa y refrescante
que sonroja mi mente.
Estoy muy confundido,
y me siento avergonzado,
por no haberla percibido,
tanto tiempo a tu lado.
La siento como Amor diferente
que desnuda mi egoísmo,
te abrazo, te beso con ternura,
rompiendo el espejismo
de deseos mal habidos
que me tenían cautivo.
Mi vida, ahora sé,
cómo darte cariño.
Angel Miguel
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Autor:
Angel Miguel (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 29 de agosto de 2026 a las 11:06
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 37
- Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque, Antonio Pais, Gabriel Aranda, Mauro Enrique Lopez Z., MISHA lg, Mª Pilar Luna Calvo

Offline)
Comentarios1
Lo importante es descubrirlo a tiempo.
Gracias por tus versos.
Un abrazo fuerte POETA.
Gracias querido poeta por hacer presencia y dejar tu acertado consejo. Un gran abrazo.
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