LOS QUE CAMINAN SIN SOMBRA

felix rizo

Somos los que llegan tarde,
los que llegan cuando ya no queda nadie
y todavía llaman a la puerta,
todavía llaman,
todavía esperan que una voz responda
desde el otro lado de la madera.

Pero detrás de la puerta no hay nadie.

Hay una habitación,
una mesa cubierta de polvo,
un vaso con agua que nadie ha bebido,
un reloj que repite la misma hora,
la misma hora,
la misma hora
como si el tiempo hubiera aprendido
a caminar en círculos.

Somos los que hablan de la mañana
sin haber visto amanecer,
los que levantan las manos hacia el cielo
y encuentran solamente cielo,
un cielo enorme y vacío,
un cielo sin respuesta.

Y decimos:

mañana será distinto.

Lo decimos al despertar.
Lo decimos al mediodía.
Lo decimos cuando cae la tarde.
Lo decimos frente al espejo
cuando el rostro ya no parece nuestro.

Mañana será distinto.

Pero mañana llega
con los mismos zapatos,
con la misma boca,
con las mismas noticias debajo del brazo,
y se sienta junto a nosotros
como un huésped que conoce la casa
mejor que nosotros mismos.

Entonces permanecemos.

Permanecemos junto a las ventanas,
permanecemos junto a las camas,
permanecemos junto a las tumbas
de aquellos que alguna vez pronunciaron nuestro nombre.

Y nadie pronuncia nuestro nombre.

El viento pasa.

El viento pasa por las calles,
pasa por los patios,
pasa por las iglesias cerradas,
pasa por las habitaciones donde todavía
queda una silla esperando a alguien.

Y nosotros pasamos también.

Pasamos sin dejar huella,
sin dejar una palabra que dure,
sin dejar siquiera el peso de nuestro cuerpo
sobre la tierra que nos sostiene.

Porque somos los que permanecen
y, sin embargo, desaparecen.

Los que recuerdan
y, sin embargo, han olvidado.

Los que miran
y no ven.

Los que escuchan
y no oyen.

Los que tienen una puerta delante
y no saben ya
si deben entrar
o seguir caminando.

Así permanecemos.

Así esperamos.

Así repetimos:

Ver métrica de este poema
  • Autor: felix rizo (Online Online)
  • Publicado: 28 de agosto de 2026 a las 15:28
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.