Niña caprichosa, fuego y furia

Enmascaradodelapoesia

Mujer, cuando dijiste que ni tu marido me cela tanto,

algo se rompió en mi pecho y se volvió tormenta…

me enojó, me enfureció, me ardió la sangre entera,

porque yo te siento de una forma que no tiene nombre,

ni medida, ni comparación con nada de este mundo.

 

Yo creía estar a solas contigo,

solo tú y yo, sin sombras, sin nombres, sin familia…

solo nosotros, en este momento que me quemaba.

 

Y en ese enojo que me nace, te deseo aún más fuerte:

te comería la boca a besos, sin prisa y con furia,

te tomaría de la cintura y te pegaría a mi alma tapar mi bronca,

y te devoraría hasta el último sonido hermoso de tu voz,

hasta que no sepas dónde termino yo ni dónde empiezas tú.

 

Te haría mía, en cada latido, en cada respiro…

te dejaría perdida entre lo que decías

y todo aquello que te hace enloquecer hermosa.

 

Niña caprichosa… mi enojo se desvanece en tu cuerpo,

se apaga en tu piel, se pierde entre tus curvas…

y lo único que queda es este fuego que me consume,

mientras recorro cada milímetro de tu boca hermosa,

besándote con rabia, con amor, con todo lo que soy.

 

 

  • Autor: Enmascaradodelapoesia (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 27 de agosto de 2026 a las 21:22
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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